sábado, 9 de julio de 2016

La Crónica Periodística: características


Lic. Soraya Borelly Patiño

Para construir la definición de La Crónica debemos tomar en cuenta los siguientes términos:
Chronos: Dios del tiempo en la mitología griega.
A menudo se confunde a Chronos, personificación del tiempo, con Cronos, rey de los Titanes y Dios del tiempo “humano” (del calendario, las estaciones y las cosechas), hijo de Urano y Gea y padre de Zeus.
Cronología: (también del griego chronos) ciencia cuya finalidad es determinar el orden temporal de los acontecimientos históricos.

Kronika biblios: (también del griego) libros que siguen el orden del tiempo. Es el  antecedente etimológico de la palabra en latín Chronica: relato que narra acontecimientos siguiendo un orden cronológico.
 
Partiendo de los términos antes conceptualizados podemos definir a la Crónica como una obra que consiste en la recopilación de hechos históricos o importantes narrados en orden cronológico.

Existen dos tipos de crónica: la literaria y la periodística.

La Crónica Periodística no acepta la fantasía, la Crónica Literaria puede darse el lujo de incluir la ficción.

Vamos a concentrar nuestra atención en la Crónica como Género Periodístico.
José Luis Martínez Albertos, periodística y catedrático español, la define como un “género híbrido que se encuentra en el medio, entre los informativos y los textos editoriales”.

Martín Caparros, escritor y periodista argentino sostiene: “La crónica es el género de no ficción donde la escritura pesa más. La crónica aprovecha la potencia del texto, la capacidad de hacer aquello que ninguna infografía, ningún cable podrían: armar un clima, crear un personaje, pensar una cuestión”.

Hay quienes la definen como un relato detallado, objetivo (o subjetivo en algunos casos)  y cronológico de hechos, acontecimientos e historias del que el periodista fue testigo y que no son considerados como una noticia.

Al momento de redactar una crónica es  importante tener en cuenta cuatro aspectos fundamentales: el contenido (el hecho que se narra), la forma (el enfoque que se le da al tema), el tono (la manera en la que el periodista se dirige a los lectores) y el efecto (los resultados que esperan obtenerse con ese escrito).

Características de la Crónica Periodística



Veracidad: La crónica se basa en un hecho verdadero o real.

Subjetividad: Informar+interpretar
El gran protagonista no es la información en sí,  sino la forma como el cronista interpreta la realidad de la que fue testigo. El cronista informa, pero tiene la libertad de incluir en el texto su punto de vista, valorar e interpretar los acontecimientos. El cronista se sumerge a fondo en lo que va a escribir, en la piel de los personajes, esa acción reporteril es racional y emocional, allí radica su carácter subjetivo. De igual modo ocurre con el reportaje o la entrevista, cuyos géneros también presentan un valor interpretativo.

Narración cronológica: El relato de los hechos mantiene un orden a medida que fueron ocurriendo en el tiempo.

Recursos literarios y lenguaje: La crónica es el género periodístico que utiliza recursos del lenguaje literario, los cuales hacen parte del estilo del autor. La magia de una buena crónica está en saber contar una buena historia, con un lenguaje sencillo, eficaz y claro, lo importante es atrapar el lector desde la primera hasta la última línea. Ésta debe estar redactada en un lenguaje entendible para toda clase de lector. El cronista debe valerse de un lenguaje más expresivo e incluso llegar a elaborar un estilo personal.

Libertad de redacción
La redacción de la Crónica Periodística es ágil, libre del corsé de las 5W y 1H (la técnica de la Pirámide Invertida: qué (what), quién (who), cuándo (when), dónde (where), por qué (why), cómo (how)). El cronista es libre de seguir el orden que le interese según la intencionalidad de su mensaje. La Crónica Periodística permite experimentar estructuras arriesgadas y diferentes. Estas estructuras no suelen ser lineales ni cronológicas. La crónica puede avanzar contando la historia desde diversos puntos de vista. Su éxito dependerá de la habilidad narrativa y del manejo de las técnicas literarias de las que disponga el cronista.
1. Pirámide normal: Siguiendo al pie de la letra el armado cronológico. En este caso el relato crece hasta el desenlace.
2. Martillo: Resume la información principal en las primeras líneas y luego relatando secuencialmente los hechos.

Periodismo en primera persona
En la Crónica Periodística es imprescindible que se escuche la voz del periodista, el lector debe percibir que un ser, tan humano como él, es quien narra la historia. La primera persona en la Crónica Periodística no tiene siquiera que ser gramatical, tan sólo debe existir un “Yo”. Un texto en  primera persona le dice al lector: yo estuve allí,  lo vi, lo viví,  lo supe, lo pensé. Los detractores de la Crónica Periodística sostienen que la primera persona le quita autoridad a lo escrito, prefiriendo la prosa informativa: despojada, distante, impersonal. De la misma manera se han hecho intentos de equiparar objetividad con honestidad y subjetividad con engaño, pero, ¿acaso no es un ser de carne y hueso quien escribe las historias?

Manejo de las emociones
El cronista echa mano de recursos y figuras literarias para ambientar y situar al lector. A medida que avanza la lectura se construye mentalmente un escenario plagado de lugares, olores, sabores, situaciones y personajes, en donde las emociones del lector puedan aflorar. El lector será presa de emociones como alegría, tristeza, rabia o amor. En la prosa informativa el informador escribe: “la escena era conmovedora”, en la crónica el periodista construye la escena para conmover

Textos con potencia
La Crónica Periodística no sabe de límites de espacio, su prosa se extiende por cuartillas y más cuartillas, nutriendo al lector con textos robustos y extensos, cargados de mucha sustancia literaria y de contenido. El cronista narra los hechos con tan nivel de detalle que los lectores pueden imaginar lo que sucedió. Cada palabra alimenta a un lector hambriento de más y más texto. La palabra cuenta con una fuerza avasalladora para construir, evocar, reflexionar, sugerir, soñar.

Cada historia cuenta
El cronista debe convertirse en un cazador en estado de alerta permanente, al acecho de historias  que puedan saciar su hambre de escritor y la de sus lectores. No existen historias pequeñas ni grandes. Toda historia es digna de contarse, pero dependerá del cronista si ésta llega a ser significativa y relevante.

Mirar, observar
El cronista mira, observa, un hecho, otros tan solo lo ven. Mirar es “dirigir la vista a un objeto”. Ver es “percibir por los ojos los objetos mediante la acción de la luz”. El cronista mira y observa lo que otros tan sólo ven. El cronista mira, mira y vuelve a mirar, busca y aprende, actitudes conscientes y voluntarias que le permiten contar un hecho con magistral destreza.

Evolutiva

La Crónica Periodística no es un género estricto y definido, sino que va cambiando a medida que lo hacen los tiempos, de allí la importancia de que el periodista-cronista asuma dichos cambios y evolucione con los nuevos tiempos.

No hay comentarios: