jueves, 4 de octubre de 2012

La elefanta Lucky se despidió por la puerta trasera

Eran las 5 de la mañana cuando las viejas rodillas de Lucky cedieron ante sus tres mil kilos de peso.


Llevaba varios días durmiendo de pie, apoyada de la baranda de metal con su trompa extendida, mirando en dirección a la redoma de El Toro, en Maracay, lejana al bullicio de la ciudad.
Desde hace 59 años ocupaba el mismo lugar, testigo indiferente de campañas electorales, golpes de Estado, días de fiesta, y por supuesto, domingo a domingo siendo la atracción principal del zoológico que abrió sus puertas en 1.915 por iniciativa de Juan Vicente Gómez.
Ayer, con los primeros rayos del sol, toda la ancianidad de Lucky se desplomó. La cotidianidad de Las Delicias acabó en segundos. La valla del zoológico era un tapiz multicolor humano. Los niños angustiados miraban impávidos a su heroína caída en desgracia.
Hace 10 años Lucky afronto una crisis igual o peor. En aquel entonces, apenas se supo la noticia, de inmediato se activo una campaña por radio, prensa y televisión (no existían las redes sociales) para salvar a Lucky. Cajas de medicamentos, suero, antibióticos llegaban al zoológico donadas por empresas privadas y público en general. Desde la Colonia Tovar, San Casimiro, Camatagua o el Valle de Tucutunemo los productores del campo enviaban cestas de verduras. Lucky requería 140 kilos de alimentos diarios.
En la crisis actual, tal y como lo sostienen sus veterinarios y cuidadores, la Gobernación de Aragua enviaba tan sólo 40 kilos de zanahorias a pesar de la dieta de emergencia que debería incluir una rica y variada dosis de verduras y pasto verde. Los antibióticos prescritos tampoco llegaron.
El cuadro clínico de la longeva paquidermo poco a poco se fue agravando. Incluso, ayer, cuando grupos de voluntarios iniciaron una recolecta para la compra de medicamentos en el mismo lugar donde la policía aplica su "matraca", los uniformados impidieron la acción por órdenes de la directiva del zoológico y funcionarios de Gobernación.
Lo poco que se recolectó fue destinado a la compra de pan, jamón, queso, mayonesa y salsa de tomate para preparar los famosos “zanduches” impelables en cualquier operativo del voluntariado. Con ellos se alimentó a trabajadores del zoológico, estudiantes de veterinaria de la UCV, bomberos y curiosos que trabajaron hasta las 9:00 p.m., en la necropsia del animal.
Jorge Antonio Olivo Blanco “Pelon”, su cuidador por 22 años, fue el primero en manifestarse al respecto: “Cuando regresé de vacaciones y la llame, noté que Lucky no era la misma, no era su misma mirada. Cuando ella me escuchaba pegaba una carrera, saltaba y daba trompazos. Comencé a indagar y supe que se había tragado un mecate, le dimos forraje a pesar de que el mecate ya había salido, pero al parecer en su recorrido daño algo en el estómago, que fue lo que vimos anoche en la necropsia, tenía una fuerte infección. Claro, aunado a la edad que tenía, la mala alimentación y la falta de antibióticos  poco a poco se fue debilitando hasta que ayer cayó. Incluso, jamás le practicaron una endoscopia que tenía prescrita. Cuando la tratamos de levantar con la grúa me dio una última mirada como diciéndome ´suéltame porque ya no puedo más´, la bajamos al suelo y allí entre mis manos murió”.

El aplauso del adiós
Lucky se desplomó a las 5:00 a.m., de inmediato los pocos trabajadores que se encontraban en el zoológico se declararon en emergencia. “Pelón” no se despegaba de su lado, mientras que al lugar fueron llegando funcionarios de Inparques y Gobernación. Era claro el papel de cada quien: obreros, veterinarios, voluntarios, personal de Inparques y bomberos revoloteaban alrededor del paquidermo, administrándole suero, mojando su dura piel con agua, más allá funcionarios con celular en mano en interminables conversaciones que no arrojaban ningún resultado.
Era necesaria una grúa para alzar al animal. La cerca de la exhibición estaba soldada, no había manera de sacar al paquidermo, así que también se requería de equipo de oxicorte.
Las horas pasaban y la grúa no llegaba, los signos vitales del animal se hacían cada vez más débiles. Una vieja grúa con una corroída identificación de Cadafe arribó al lugar y la cerca de tubos de metal fue removida.
Eran las 11:00 a.m., habían transcurrido 6 horas desde el desplome de Lucky. Amarrar al animal para elevarlo no fue tarea fácil. “Pelón” dirigía las acciones tratando de ocasionar la menor incomodidad a la elefanta.
En mi reloj eran las 11:10 a.m., cuando se produjo un corto circuito en la zona con el consecuente apagón, una bandada de aves alzo vuelo en ensordecedor alboroto y los perros de toda la cuadra estallaron en aullidos lastimeros. La grúa alzo al animal, desde la calle adultos y niños gritaban “vamos Lucky, levántate”. Solo unos breves segundos estuvo de pie, miro a su cuidador en señal de despedida. Ajenos al entristecedor momento el público reventó en aplausos. Las rodillas del paquidermo nuevamente se flexionaron ante la mirada atónita de todos y se desplomó, dejando escapar un largo resuello. Un breve silencio mortal. La angustia sustituyó el entusiasmo. Antes de pronunciar palabra alguna las lágrimas en caída libre en los rostros y un nudo en la garganta que no dejaba pronunciar palabra alguna. Lucky había muerto.

Necropsia al aire libre 


La necropsia de Lucky se llevó a cabo al aire libre, en un piso de cemento frente a lo que llaman el hospital del zoológico.
El instrumental quirúrgico estaba compuesto por una moto sierra, un hacha, varios cuchillos de carnicería, una cajita de guantes esterilizados y una manguera por la que salía un chorrito de agua con el que trataban infructuosamente de limpiar la sangre que emanaba del animal.
La operación se inició a las 2:00 p.m., al frente de la cual se encontraba el patólogo Víctor Bermúdez, profesor de la Universidad Central de Venezuela, quien sostenía en sus manos un diminuto escalpelo. Le asistían los veterinarios de Lucky, un equipo de estudiantes de veterinaria de la UCV, efectivos bomberiles, de Inparques y obreros del zoológico. “Pelón” revoloteaba entre los presentes y con guantes estériles en sus manos ayudó en todo el proceso.
 Durante seis horas sólo se escucharon términos técnicos.
El dantesco cuadro se blindó con el más absoluto profesionalismo y respeto, nadie se atrevía a reír, ni siquiera a formular un chiste de mal gusto.
Lentamente la enorme paquiderma quedó reducida a trozos de carne sobre el cemento. Los especialistas escudriñaban en sus entrañas buscando alguna pista que pudiera arrojar la causa de su muerte. Estómago, intestinos, riñón, hígado, corazón, pulmones, todo fue escrutado. Las muestras se iban metiendo en frascos de plástico de salsa rosada llenos de un líquido transparente.
La noche irrumpió y con ella se hizo evidente el descontento de obreros y trabajadores del zoológico, quienes aprovecharon las sombras para poder hablar entre dientes sobre la muerte del ícono de la institución.
Luego del deceso de Lucky, cuidadores y obreros denunciaron ante las cámaras las irregularidades en el cuidado de los animales del parque. “Segarra le está formando un peo a Cañizalez y le exige que grabe a los que hablaron por TVS, porque mañana están botados”, comentó un obrero a mis espaldas. “Que nos boten, pero esta vez no nos vamos a quedar callados, esta vaina no se puede quedar así”, replicó su interlocutor.
El reloj marcaba las 8:30 p.m., cuando el patólogo se retiró.
Los obreros del zoológico hicieron esfuerzos por cargar en un camión volteo las entrañas de Lucky, sin contar con montacargas ni otro tipo de maquinaria para tal operación. Los pesados intestinos resbalaban entre las manos de los obreros, llegando incluso a bañarlos en sangre de pies a cabeza tratando de montarlos por el borde trasero del camión. Un fuerte hedor a heces y sangre se desató en el lugar.
En la oscuridad de la noche el camión volteo enfiló hacia los linderos del Parque Henry Pittier para descargar las entrañas de Lucky en una fosa abierta horas antes. Tres sacos de cal fueron suficientes para tapar los restos. En el solitario paraje no había ya maquinaria para tapar la fosa, los restos quedaron expuestos durante toda la noche.

La orden final 

Hoy como todos los días “Pelón” llegó al zoológico temprano.
Eran las 7:00 a.m., cuando varios trabajadores, obreros y veterinarios ya estaban en los alrededores del hospital de la institución, en el mismo sitio donde la noche anterior se había efectuado la necropsia. Allí, yacía la cabeza y las extremidades de Lucky, tan solo tapados por una enorme tela de costal blanco manchada de sangre.
Nubes de moscas se colaban por debajo de la tela y el olor a sangre en descomposición era penetrante. En un murito de cemento estaba sentado “Pelón”, con la mirada perdida y los hombros caídos.
Las labores de despacho de alimentos a los animales ya había comenzado, hecho que condimentaba aún más el descontento de los presentes. “Ahora si tenemos las neveras full de comida, ahora sí nos trajeron medicamentos para los tigres, pero eso no dura mucho, esto es puro show” atinó a decir a viva voz un obrero que cargaba una carretilla con verduras para los chigüires. “A las 11 viene la prensa, vamos a ver que van a hacer con Lucky aquí en pedacitos”, replicó otro trabajador. “Que nos voten, ya está bueno de tanto miedo, de tanto silencio. De todos modos, si seguimos así los animales se van a morir de hambre, y a este parque lo van a cerrar para construir casas” sentenció un tercero.
A las 9:00 a.m., alrededor de los restos de Lucky ya estaban reunidos el director del parque, Israel Cañizalez, y el director regional de Inparques, Alejandro Díaz, pero nadie asumía una decisión sobre la deposición de las extremidades de Lucky, como tampoco sobre tapar por completo la fosa con sus entrañas, toda vez que el buldozer aportado por el Ministerio de Transporte y Comunicaciones de Aragua estaba siendo requerido con urgencia en el muro de contención del Lago de Valencia.
Se hablaba de la solicitud hecha por la Facultad de Veterinaria de la UCV para recibir las extremidades de Lucky, pero no se contaba con la grúa ofrecida por Elecentro para el izamiento de los trozos del animal.
Tampoco se contó con el aporte de un camión volteo. Por otra parte, ninguna autoridad universitaria se apersonó al sitio para garantizar que existían las condiciones para conservar los restos de la paquiderma, tomando en cuenta que el recinto universitario estaba cerrado por la cercanía de las elecciones presidenciales.
Cañizalez leía tranquilamente la prensa, mientras que “Pelón” se desesperaba ante tanta indolencia.
Los presentes guardaban silencio a la espera de las instrucciones de parte de la alta gerencia.
La orden final la dio “Pelón”: “Se entierra y punto. Si seguimos así, mañana todavía voy a tener a mi Lucky aquí tirada como un perro”.
Pero había un problema: se disponía del buldozer, pero no de un camión volteo para trasladar los restos. El director Cañizalez continuaba su lectura y hablaba por teléfono. Era un hecho que la solución no vendría de sus labios. “Pelón” salió del zoológico a bordo de una moto y buscó los servicios de un camión 350, cuyo chofer exigió 500 bolívares por el traslado.
De inmediato el buldozer inició labores de carga, tratando infructuosamente de levantar cada extremidad.
Ni cinco hombres lograban levantar cada trozo y colocarlo sobre la pala. Para cargar la cabeza se requirió arrastrarla con la pala y en envión aprisionarla contra un muro que sirviera de apoyo. Todo el profesionalismo del día anterior había quedado reducido a cenizas, la premura por el rápido deterior del animal y la falta de equipos y grúas hacían necesaria tan brutal maniobra.

La versión oficial 

La rueda de prensa estaba convocada para las 11:00 a.m., en el pasillo de la vieja casona que sirve de sede a la dirección del zoológico, evento que estuvo presidido por Jorge Segarra, Presidente de Fundaparques, el capitán Miguel Matañiz, Director General de Inparques, Israel Cañizalez, Director del Zoológico de Maracay, Alejandro Díaz, Director Regional de Inparques, y el capitán Alejandro Montoya, segundo Comandante del Cuerpo de Bomberos de Aragua.
Cañizalez presentó la versión oficial del deceso de Lucky:
“A finales del mes de julio el animal amaneció con una excrecencia en el recto, producto de una cuerda de nailon de 5,5 metros que se trago. En el tránsito por el tracto digestivo el nailon ocasionó daños, los cuales quedaron en evidencia a lo largo de la necropsia practicada al animal. En primer término debo decir que Lucky presentaba un cuadro de vejez. El corazón tenía las paredes delgadas. Los pulmones tenían enfisema, lo que nos arroja un cuadro de deficiencia respiratoria. En el estómago se encontraron laceraciones ulcerosas, producto de los daños ocasionados por un nailon que se trago. Hubo dilatación y ruptura de las paredes del estómago. En el intestino se encontraron laceraciones. Los riñones presentaban alteraciones típicas de su edad”.
Agregó que la semana pasada el animal había presentado pérdida del apetito, así como reducción del número y cantidad de evacuaciones.
A su parecer, el deceso de Lucky se debió a una suma de eventos y condiciones que desencadenaron un colapso de su condición.

Sin honores y por la puerta trasera 

Lucky era un ídolo para los niños maracayeros, un ícono de la ciudad. Algo así como el león Alex o la cebra Marti para los pequeños neoyorkinos del film Madagascar. Con la sola diferencia de que su compañera la hipopótamo “Kenia” murió producto de una inofensiva pelota de goma que se le alojó en su tracto digestivo, la cebra “Rayas” también falleció, así como también el alegre gorila “Pancho”. Unos años atrás fallecieron también los leones “Gazpar”, “Goliat” y “Dalila”.
Hasta ayer en su soledad, la acompañaba un burrito blanco que también está enfermo, y su fiel cuidador Jorge Antonio Olivo Blanco “pelón”, quien por espacio de 22 años compartió con ella las buenas y las malas. Ella era como su hija, su princesa, su alfa y su omega.
El cortejo fúnebre del ícono de Maracay, la elefanta Lucky, salió por la puerta trasera del zoológico de Maracay hoy a las 9:30 a.m. , como si se tratara de una vergüenza, de una ladrona que lo único que hizo en vida fue robarle los corazones a los niños que visitaban el parque.
Su carroza fue la corroída tolva de un viejo Ford 350, escoltada por una volqueta Maz de producción bielorrusa y un buldozer chino.
Los 500 bolívares para el pago del traslado fueron aportados por los mismos trabajadores del parque.

Para que sus restos descansen en paz no revelaré el sitio en donde Lucky fue enterrada.
El icono de Maracay enterrada sin honores
Tan solo puedo decir que el acto del sepelio fue a las 10.00 a.m., luego que la tolva se alzó al borde de la fosa dejando caer los restos de la mejor amiga que tuvo Aragua.
Un ramillete de tres flores de árnica fue su única corona. No hubo honores, ni palabras, tan sólo tres bolsas de cal y varias toneladas de tierra para que nadie ose molestar su descanso.
Antes de que el camión con sus restos saliera del zoológico, “Pelón” alzó la vista para despedirla. Minutos antes me había dicho: “Dicen que van a recuperar sus huesos, pero eso es otra mentira más de las que he oído. Lo mismo dijeron cuando murió el león Goliat. Yo mismo participé en la separación de los huesos, limpiamos la piel y la colocamos en un tanque con jugos para conservarla. Se gastaron la plata y todo eso se pudrió. Lo mismo fue con el gorila Pancho, se lo llevaron a la universidad y hasta el sol de hoy no sabemos nada de él”.
El corral de Lucky está vacío. El burrito blanco se pasea de un lado a otro, la tristeza en su mirada es inmensa. En la calle la gente se detiene un segundo ante la reja, y luego sigue su camino. Parece que la indolencia es general.
"Pelon" jugando con Lucky
Sentado en un banco “Pelón” observa el corral y recuerda los mejores momentos con su amiga:
“Un día estaba jugando con ella y de repente me tomó de la pierna y me alzó, dejándome boca abajo. Yo me asusté, pensé que me iba matar. La llamé por su nombre y me bajo suavecito y luego con la trompa me tocó la cara como si me estuviera dando un beso”.
-Y el mayor susto que te dio?
-El día que una señora trató de tocarla con un paraguas, Lucky se lo quitó de la mano y se lo comió. Imagínate, nos declaramos en emergencia. Le dimos de comer forraje y al día siguiente defeco el paraguas completico. Lo armamos, y si, allí estaban todos los tubos completos. Que susto me dio.
En lo personal, en mi niñez, de camino a Choroní, mi padre se detenía para comprarle un bolívar de pan, ello representaba una bolsa enorme que devoraba gustosa. En ese entonces su lugar de cautiverio colindaba con la avenida y podíamos tocar su trompa y darle de comer.
Amiga, yo tampoco te olvidare.

37 comentarios:

UNA MONTAÑA DE GENTE dijo...

EXTREMADAMENTE TRISTE

Juan Carlos Diaz Castañeda dijo...

Triste muy triste historia...

Floryhen dijo...

Triste historia. Q lamentable como un zoológico al que asistí muchas veces cuando estaba niña este gobierno lo haya dejado acabar matando a los animales porque no alimentándolos bien, tratándolos como lo hacen eso es asesinato.

Obed Torrellas dijo...

Indignación...

toñita armas dijo...

Que dolorosa historia, si no desean llorar es mejor que no lean toda la gran narración, da mucha indignación ver como están muriendo, perros, animales de los zoológicos y personas por supuesto como niños y ancianos. DIOS MIO HASTA VAMOS ESTAR gobernados por gente tan inepta e insensible. AYUDANOS DIOS SANTO.

Unknown dijo...

impotencia , tristeza , soledad , mal gobierno , el precio que pago lucky por dar tanta felicidad a ninos y adultos . muy triste la historia y no quiero imaginar el dolor de pelon por haber dado parte de su vida y ver que no conto con la ayuda necesaria . claro como no da dinero un elefante pocos se interezaron en cuidarla . no me imagino el dolor del los q las cuidaron y ver tanta impunidad del gobierno en no dar el total apoyo a los zoologicos . triste historia pero es mas triste la realidad . que en paz descanses LUCKY ahora estaras libre en el cielo junto a san francisco de asis guiandote por los grandes prados .

Belkis Queen dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Dainett dijo...

La peor bestia que puede existir son los seres humanos desalmados, para que condenar a la cárcel a un maravilloso animal como este solo para satisfacer el ego de quienes van a un zoologico a verlos morir lentamente presos? Odio los zoologicos no deberian existir, los animales como esta elefante no merecen morir asi , vivimos en un pais del horror, donde no hay respeto por la vida ni por nada ni por nadie. Que Dios bendiga a los que se ocupan de ayudar a estos animales en su prisión para hacerles mas llevadero el cautiverio, y ojalá se pudran en el infierno quienes por su indolencia dejan morir de hambre y de mengua a estos maravillosos animales que Dios creo. La impotencia me hiere el alma sobre todo cuando pasan cosas como estas.

Veronica Larez dijo...

Me siento enormemente conmovida por la triste historia del deceso de la elefanta Lucky, icono emblemático del Zoológico de Maracay; la indignación que siento atraviesa cada fibra de mi corazón, por la falta de atención y apoyo de parte de este inepto gobierno a estos sitios de recreación en donde acuden niños, niñas, adolescentes, adultos y personas de la tercera edad...Descansa en Paz amiga Lucky; gracias por manifestarnos esa ternura inigualable cada vez que visitábamos el zoológico...te recordaremos por siempre...**

leicogupa dijo...

Si conmueve esa historia, y es verdad como leí en uno de los comentarios ahora estará en un prado hermoso y siendo libre muy libre y feliz, yo la recuerdo creo que hasta tengo una foto con ella en el Zoológico, Bella Hermosa Lucky....

German Mercado dijo...

Coloquen al gobernador y a los policías donde estaba el elefante y déjenlos morir de hambre tambien. En el reino animal, los que no sirven los apartan de la manada o los matan según su causa. La unica diferencia es que; A estos animales les dieron partida de nacimiento y cédula.

Alexander medina mendoza dijo...

QUE TRISTE...

RICHARD reyes dijo...

porque pasa esto , el coño de su madre ,malditos aquellos que tienes la culpa de no dejar alimentar a este ser,que pagava una condena si a ver hecho nada

RICHARD reyes dijo...

conoci a mucho de estos animale cuando estaba muy niño

victor manuel malave bermudez dijo...

En mis años de estudiante de derecho de la Universidad Santa María de Caracas solía viajar a maracay y disfrutaba enormemente ir al Zoológico de Las Delicias! Este era de gran entretenimiento para mi! Recordar este Episodio de extrema tristeza me hace recordar los Tiempos de cuando eramos felices y no lo sabíamos! Espero se tomen medidas con Ruperta y que no tenga la misma suerte de La Elefanta Lucky.

Luis Peñasco dijo...

Así como terminó el elefante en esa fosa descuartizado, igual deberían acabar todos los chabestias...

RENE BARTOLI dijo...

Que tristeza, ni los animales se salvan de esta crisis.

victor david parra dijo...

Victor david parra verdaderamente esos directivos son basuras humanas la ley del karma se cumplira sobre ellos esta es insobornable no se compra ni se vende en algun momento la calamidad tocara la puerya de estos desalmados asi sera

Laura Vargas dijo...

Las zoocárceles no debieron exisir nunca

Carlos E. Rios-Scharbaay dijo...

Son criaturas de Dios. Génesis 1:25 E hizo Dios animales de la tierra... Y vio Dios que era bueno …".

Pinzaguer Águila del decierto dijo...

SUMAMENTE TRISTE, NO QUIERO POLITIZAR MI OPINIÓN PERO ES CASI IMPOSIBLE NO CULPAR A PERSONEROS OFICIALISTAS TENGO UN AMIGO DE ANZOÁTEGUI QUE SE OFRECIÓ A LLEVAR ANTIBIÓTICOS Y VITAMINAS PARA LOS ANIMALES Y FUE RECHAZADO POR NO DAR SU BRAZO A TORCER ALEGANDO QUE SOLO ELLOS RECIBEN DONACIONES AUTORIZADAS POR EL GOBIERNO. Y MIENTRASTANTO PASA LO QUE LE PASO LUCKY.

yalitza blanco dijo...

ni los animales se salva de esta crisis señor todo poderoso baja tu humilde mira a venezuela

Ricardo Aldana dijo...

Aquí hay implicaciones.. opiniones y comentarios muy serios con el desgobierno que tenemos y se nota en el hecho de haber solo tres sacos de cal para lo que refleja tan desdichada imagen de un sepelio.. 3 sacos¿!

NELLY TOVAR dijo...

De esta manera terminara nuestra elefanta africana Ruperta vive en el zoologico de caricuao y esta falta de alimentos los vecinos quisimos donar y ayudar para mejorar su condicion y el analfabestia del ministro de ambiente no acepto la ayuda PERO DE SEGURO LA DEJAN MORIR TAMBIEN

Adelis Juarez dijo...

asta el hombre mas fuerte llora la partida triste de este animalito que se habia convertido en mas que un patrimonio para todo el mundo pero los entes gubernamentales les queda grande todo esto, asi como murio este animalito mueren muchos venezolanos hoy en dia de HAMBRE. A todos los encargados de gobernar este pais les digo Dios existe nunca se olviden de eso.....

El Venezolano dijo...

al leer esto es inevitable soltar lagrimas, no quiero imaginar lo que sintio el amigo "pelon" al presenciar esto, y la impotencia por la situacion. Esperemos que el mismo final no lo tenga le elefanta Ruperta del zoologico de caricuao, la cual esta en estado critico de desnutricion, que rabia ver que hasta los animales estan siendo llevados por esta crisis en las que nos han metido los ineptos que nos gobiernan :(

Ivette María San Khawan dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
liliana gonzalez dijo...

Debemos como venezolano de exigir una explicacion y un compromiso por parTe de los responsables DE ESTE ZOOLOGICO y de el gobierno de exigir mejores tratos y cuidados de los pocos animales que quedan en los zoologicos ya basta de que nadie pague por el mal trato y los malos cuidados que se les da o es que seras que el estado baja los recursos y como no hay una contraloria se los agarran venezolanos despertemos y exijamos la mejora no solo a estos zoologicos sino a todos los parques de venezuela YA BASTA

PRODESURCA dijo...

Solo pido a Dios JUSTICIA DIVINA ante tanta maldad...!!!

Masha Lagonell dijo...

La impunidad ante el crimen que es el maltrato animal TIENE QUE PARAR!

m9413521 dijo...

Que era lo que cuidaba el fulano pelón???, si el inepto del pelón hubiera estado alerta y pendiente la elefanta no se hubiera tragado ese mecate de 5 metros. Donde estaba el cuando el elefante se tragó el mecate???. Merece estar preso por irresponsable e incompetente.....

iris linares dijo...

Tal vez, no se Dios lo sabe!! .... esta en paz... fuera de la especie inhumana. Los animales deben de ser libres. Si la crió alguien y tal vez la cuido bien que vaya con Dios... pero hoy día los animales encerrados están
sufriendo de hambre... es triste.

Cafarelli Arnao dijo...


Sólo un sádico puede disfrutar con el sufrimiento de un indefenso animal frente a la tortura que le propicia el maldito ser inhumano...
El humano destruye todo a su paso. Es parásito de las plantas, los animales y del propio hombre... El humano se dice a sí mismo que es un ser inteligente y hasta se atreve a compararse con Dios cuando alude que es su imagen y semejanza, pero destruye los ríos, los lagos, mata animales hasta extinguirlos.....y mucho más. ¡Qué inteligente!.....!!!!"

acebedobeny@gamil.com dijo...

Todos los que pemitieron que ese animalito muriera de esa forma tan cruel, Dios los tiene presente y les tiene un galardon, van a pagar. Dios mio asi mismo esta el elefante del zoologico de caricuao enfermo y desnutrido, pero la gente mala que no deja ser libre a esos animalitos y que no les duele van a pagar tarde o temprano. Igual que todo aquel que tubo por años cualquier mascota y al abandono sin piedad y hoy estan muriendo de hambre en la calle en soledad y desorientada, eso se paga señores y muy caro. Diosito siempre te pido que cuides de todos los animalitos del mundo que tambien sufren, y que pronto establesca tu reino para que ellos tambien sean libres y felices. Dios ayudanos.

María Eugenia Zambrano Cárdenas dijo...

Que tristeza leer tan lamentable historia, debemos respetar la vida de todo lo que nos rodea, y en este caso no se cumplió, da impotencia que en nuestra hermosa Venezuela no este funcionando nada como debe ser, ante tanta indolencia, sólo nos queda pedir a Dios todopoderoso nos ayude a salir de esta dificil situación; pero especialmente pedir por el cambio de nuesta sociedad, Dios te tenga en la gloria Lucky y disculpanos por no haber merecido tu compañia en esta vida.

Blanca Contreras dijo...

Imposible contener mis lágrimas.

Fatima Medranda dijo...

Dios la tenga en su gloria,no dejo de llorar y sentirme triste ante la despedida de Lucky. No fue justo lo que le hicieron,merecía una despedida Grandiosa como era ella.
Gracias a el señor que día a día la cuidaba por tantos años. Se que no estaba a su alcance mantenerla, de estarlo con gusto el lo habría hecho.
Me imagino su sentir señor y tantos años para una despedida así y sin apoyo de su jefe no es fácil.
Dios ya la debe tener en el cielo con el, solo le pido perdón por el daño que le hace el ser humano a los que llaman animales y son mas puros que nadie en el mundo,merecen amor,atención y respeto.
En mi opinión si el Gobierno sabe no puede mantenerlos debería enviarlos a países que si puedan hacerlo y no dejarlos morir de hambre,enfermedades y olvido. " GRACIAS GRAN LUCKY POR TANTO AMOR "