martes, 6 de noviembre de 2007

Características de la crónica


Nota: La situación que se vive actualmente en Venezuela genera información minuto a minuto. He abierto la serie "Crónicas desde Venezuela" que diariamente publico en éste blog y en mi página Crónicas Periodísticas en Facebook, espejo de éste espacio. A finales de febrero de 2014 publiqué mi más reciente crónica "Chávez, un año después" desde el Museo de la Montaña, lugar de reposo del extinto Presidente venezolano, en un día domingo cualquiera, sin protocolos ni parafernalia. Los invito a leerlas. Gracias, Soraya Borelly Patiño.   



La palabra crónica deriva del griego "cronos" que significa "tiempo".
La crónica periodística es un intento de atrapar con el poder de la palabra escrita el tiempo en que se vive. Es un relato detallado objetivo (o subjetivo en algunos casos)  y cronológico de hechos, acontecimientos e historias comunes que no son considerados como una noticia. La crónica periodística se considera un género interpretativo
Para mí, la crónica periodística es la antítesis del cuento que asesores comunicacionales para periódicos, revistas y grupos editoriales nos han querido vender sobre el lector que no le gusta leer, de una especie de lector que le gusta obtener información en capsulas, y para reforzar esta alocada tesis se invierten millonarias sumas de dinero en diseños de páginas en donde el mayor espacio lo ocupan las fotografías, infografías, recuadros con el llamado “dato duro”, se destinan más espacios blancos entre líneas y columnas, mientras que el texto es llevado a la mínima expresión.
La crónica era el género periodístico privilegiado hasta que el formato pirámide invertida (la noticia breve) invadió las redacciones de los Estados Unidos por considerar que es un estilo mucho más ágil. Actualmente, en el periodismo latinoamericano, la pirámide invertida se ha convertido en el género periodístico por excelencia, aunque sigue usándose la crónica cuando la pirámide invertida resulta insuficiente. Cuando la intención es mantener el interés del lector desde la primera hasta la última línea se utiliza la crónica periodística. En la pirámide invertida casi toda la información se concentra en el "lead".
Muchos autores sostienen que crónica es un género que vio la luz en América del Sur. Los primeros cronistas –conquistadores españoles- plasmaron en las Crónicas de Indias sus impresiones sobre un mundo nuevo. Sus relatos eran extensos, descriptivos, cargados de emotividad. En la mayoría de los casos las descripciones eran adaptaciones de lo que no se sabía a lo que sí: describir el sabor y la apariencia de una fruta tropical partiendo de otra conocida en Europa, describir la selva, la fauna, las tradiciones indígenas, los peligros, tristezas y alegrías a partir de sus propias vivencias y siempre comparándolas con la cultura natal.
En la crónica el periodista aprovecha la potencia del texto, la fuerza de la palabra escrita. El cronista narra los hechos con tan nivel de detalle que los lectores pueden imaginar lo que sucedió. A medida que avanza la lectura se construye mentalmente un escenario plagado de lugares, olores, sabores, situaciones y personajes. Una foto, una infografía no tienen posibilidad alguna de crear un clima. La palabra por el contrario cuenta con una fuerza avasalladora para construir, evocar, reflexionar, sugerir, soñar.
La peculiaridad de la crónica consiste en la introducción de elementos de valoración e interpretación por parte del cronista. De igual modo ocurre con el reportaje o la entrevista, cuyos géneros también presentan un valor interpretativo.
La interpretación le aporta especifidad a la crónica, ya que el gran protagonista no es la información en sí,  sino la forma como el cronista interpreta la realidad de la que es testigo.

Periodismo en primera persona

La crónica tiene una enorme carga de subjetividad. Hasta el cansancio se ha tratado de equiparar objetividad con honestidad y subjetividad con engaño, pero, ¿acaso no es un ser de carne y hueso quien escribe las historias?
El cronista se sumerge a fondo en lo que va a escribir, en la piel de los personajes, esa reportería es racional y emocional. En la crónica existe un yo, una primera persona. Los detractores de la crónica sostienen que la primera persona le quita autoridad a lo escrito, prefiriendo la prosa informativa: despojada, distante, impersonal. Pero un texto en primera persona le dice al lector: yo estuve allí  lo vi, lo viví  lo supe, lo pensé. No obstante, cuidado, cuando el cronista habla más de sí que del mundo, deja de ser cronista.
La primera persona en la crónica no tiene siquiera que ser gramatical. En este género es imprescindible que se escuche la voz del periodista, el lector debe percibir que un ser, tan humano como él, es quien le echa el cuento .
El cronista es un cazador en estado de alerta permanente, al acecho de historias  que puedan saciar su hambre de escritor.
El cronista mira un hecho, otros tan solo lo ven. Mirar es “dirigir la vista a un objeto”. Ver es “percibir por los ojos los objetos mediante la acción de la luz”.
El cronista mira, mira y vuelve a mirar, busca y aprende, actitudes conscientes y voluntarias que le permiten contar un hecho con magistral destreza.
La magia de una buena crónica está en saber contar una buena historia, con un lenguaje sencillo, eficaz y claro. La crónica debe estar redactada en un lenguaje entendible para toda clase de lector.
Es mejor utilizar verbos que adjetivos.
El periodista, en la narración de una crónica, se vale de un lenguaje más expresivo e incluso llega a elaborar un estilo personal.
La periodicidad con la que figura en prensa también identifica a la crónica, ya sea por el tema que presenta, o bien por el periodista que firma. Como resultado de esta continuidad se crea cierta familiaridad entre el cronista y el lector, lo que hace posible que el periodista puede escribir en un estilo directo y desenfadado, a diferencia de la redacción de una noticia.
Diferencias entre la crónica y la noticia
La crónica y la noticia tienen rasgos similares pero también diferencias notables. Por un lado, la similitud entre ambas radica en que son formas de narrar propias del periodismo. Sin embargo, cada una tiene una forma y una finalidad exclusiva.
La crónica sirve para descentrar el foco periodístico. Mientras que la noticia sintetiza lo que sucedió y se limita a describir los detalles de una información determinada, la crónica lo pone en escena, lo ambienta, sitúa, piensa y narra con detalles.
Los textos en prosa informativa son cadavéricos, famélicos, bulímicos, extremadamente cortos. La crónica por el contrario es robusta, extensa, nutrida, cada palabra alimenta a un lector hambriento de mas y mas texto.
En la prosa informativa el informador escribe: “la escena era conmovedora”. El cronista construye la escena para conmover.
Estructura de la crónica
El cronista también tiene libertad para seguir el orden que le interese según la intencionalidad de su mensaje. La crónica permite experimentar estructuras arriesgadas y diferentes. Estas estructuras no suelen ser lineales ni cronológicas. La crónica puede avanzar contando la historia desde diversos puntos de vista. Su éxito dependerá de la habilidad narrativa y del manejo de las técnicas literarias de las que disponga el cronista.
1. Pirámide normal: Siguiendo al pie de la letra el armado cronológico. En este caso el relato crece hasta el desenlace.
2. Martillo: Resume la información principal en las primeras líneas y luego relatando secuencialmente los hechos.
Tipos de crónicas periodísticas
Crónica policial: Las crónicas policiales cuentan los detalles de hechos relacionados a sucesos delictivos y a las actuaciones de las fuerzas del orden en tales hechos. Un ejemplo sería el relato narrado por el cronista sobre acerca como los efectivos de la policiales llevaron a cabo un allanamiento en un determinado lugar.

Los tipos de crónicas periodísticas más comunes son la:
Crónica política: Son aquellas caracterizadas por contar los pormenores de un suceso o acontecimiento de relevancia dentro de la esfera política.
Ejemplos frecuentes de crónicas políticas serian los relatos de asunción a los gobiernos de los mandatarios políticos, la crónica de una particular elección de un país, una reunión entre referentes de un partido político, entre otros.
Crónica social: Son crónicas que relatan secuencialmente como se produjo un determinado evento social. Ejemplo: La crónica referida a la apertura de un nuevo club social.
Crónica deportiva: Las crónicas deportivas son aquellas que se encargan de narrar cuidadosamente como se levó a cabo un particular evento deportivo.
Ejemplo: La crónica que relata cómo se vivió un partido de fútbol.
Crónica de viajes: Aquellas crónicas que cuentan en forma pormenorizada lo que significó el viaje a un lugar determinado y la experiencia que supuso conocer el mismo.
Crónicas de corresponsales extranjeros:

El corresponsal fijo en una ciudad extranjera es el periodista que el medio destina a un determinado país para obtener una información completa, y en muchos casos exclusiva, de lo que allí pueda suceder. Este periodista que actúa como corresponsal debe conocer perfectamente todos los elementos políticos, culturales, económicos, etc, del país en el que va a trabajar para poder interpretar correctamente las informaciones que allí se producen. También debe esforzarse por ofrecer crónicas que contengan informaciones exclusivas o enfoques propios no facilitados por las agencias de noticias u otros medios de comunicación.


1 comentario:

Juan Roures dijo...

Tenía que escribir una crónica para la universidad y esto ha sido muy útil. Gracias, saludos!